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lunes, 4 de julio de 2011

A mi hijo no le gusta leer que hago?

A MI HIJO NO LE GUSTA LEER QUE HAGO?
Audio Relato (podcast)


Como padre, me enfrenté a un problema común. No había nada que motivara a mi hija a alejarse de la computadora y los juegos en línea, mientras que su habilidad de lectura dejaba mucho que desear, por no mencionar su pobre ortografía. Sin embargo, le encantaba escuchar las historias que le contaba sobre mi abuela y la vida que compartí con ella.

Así que se convirtió en nuestra rutina diaria que, después de regresar del colegio y antes de comenzar sus tareas, le contara uno de esos relatos. Un día, pensé en una nueva estrategia: ¿qué tal si en lugar de contárselos, los escribo para que ella misma los lea? Me puse manos a la obra y comencé a escribir pequeñas historias sobre anécdotas, hechos y fábulas que recordaba de mi abuelita. No tenían un orden particular, lo importante era que mi hija se esforzara por entender lo que decía cada página y así poder compartirlo juntos.

Poco a poco, comencé a intercalar libros reales entre mis relatos. Leímos "Las chicas de Alambre", un resumen de "100 años de soledad", "A la izquierda de Dios Padre" y muchos otros. Entre libros y cuentos, mi hija despertó su amor por la lectura y ahora es una ávida lectora.

Aquí les comparto algunas de esas historias, un poco ordenadas gracias a la ayuda de Tía Amparo y mi esposa Socorro, con algunos comentarios de los amigos que las leyeron.

lunes, 28 de febrero de 2011

Abuelita

ABUELITA

"Una persona crece, cuando conoce y vive sus tradiciones"


En memoria de la niña Iné, quien con paciencia y humildad me enseñó el ABC y la Z de la vida, comprendí que los ejemplos que acompañan a las palabras son el mejor método para que estas calen y se conviertan en parte esencial de uno mismo. Con el paso de los años, esos ejemplos y la participación activa en tu vida te marcan de manera profunda, deseando que esas marcas, en todo lo bueno, no se pierdan, tal como siempre fue su gran temor.


“El olvido señores el olvido, es lo más horribles de las tumbas

PRIMER VIAJE A MEDELLIN

PRIMER VIAJE A MEDELLIN

Como en una nebulosa, pasan por mi mente como pinceladas imágenes de antaño: un traje de paladín, vaqueros montados a caballo con flecos a los lados. Recuerdo a mi tía Amparo luciendo hermosos vestidos a media pierna, con gafas que cubrían media cara, junto a mi madre, ambas bellas y a la moda. Mi mente viaja a mis vacaciones con mi "tía", alejándome de la protección de Bertica, mi dedicada niñera y fiel compañera de aventuras, y a mi leal perro Katia, una pastora Collins que ocasionalmente hacía de caballo en un mundo nuevo y vibrante.

Era un lugar lleno de colores brillantes, gente bulliciosa y sonidos alegres y fuertes. El suelo era de tierra pura, y los árboles eran de verdad. Había animales diferentes a mi perro, que mordían, picaban, gruñían y corrían. Algunas personas, de reojo, nos advertían: "Cuidado con eso", y luego seguían con sus quehaceres, explorando cuartos, trepando árboles. Había algunas caídas y lágrimas que duraban solo un minuto. Al final, regresábamos a casa. Las vacaciones llegaban a su fin, volvía a los cuidados maternales y a la sobreprotección de Bertica.

martes, 22 de febrero de 2011

CINCO PA' LAS 12

5 PA' LAS 12 Audio Relato (podcast)
Las calles han sido cerradas para que los carros no puedan transitar y así poder colocar unas grandes ollas en la esquina.

Se empieza a recolectar en las distintas casas lo necesario para hacer una sancochada donde todo el mundo está invitado.

Entre tanto los muchachos del barrio arman unos picaditos de fútbol , donde se hacen equipos improvisados de cuatro o cinco jugadores las porterías son unas piedras grandes o unos ladrillos, mientras unos juegan otros le ponen el cuidado al almuerzo y ayudan a echarle leña al fuego, en taburetes se acomodan algunos vecinos de la cuadra a ver los partidos a tomar cerveza mientras colocan los radios a todo taco con canciones navideñas y se oyen las voces de los locutores, recordando las mejores noticias de lo que ocurrió en el año que termina.

Una caja de cerveza, se sucede a otra , pues todo el que pasa puede tomarse "una helada", es un clima de fiesta y carnaval , todo el mundo comparte alegremente comenta los sucesos y las esperanzas para el año que viene.

Uno que otro volador, papeletas y chorrillos se escuchan nostálgicos de las navidades que terminan y que dan un toque dramático al día, motivando los espíritus, para la noche que llega.

Los familiares de las distintas casas vecinas empiezan a llegar, algunos para quedarse, otros para aprovechar que aún esta temprano y hacen la visita de médico que llaman , es decir entrada por salida, antes que la ciudad se vuelva un caos intransitable.

Lentamente el día avanza perezoso, batallando cada minuto agónico, negándose a dejar morir el año del cual hace parte y que pasará al olvido.

Lentamente comienzan encenderse las luces de las casas y el sonido de la radio que acompañó todo el día, empieza ahora a ser el de las grabadoras y equipos de sonido ya en franca decisión de prender la fiesta, las parejas se buscan y los bailes empiezan, entras en una casa bailas una pieza, sales y entras en otra donde caras sonrientes te dan la bienvenida y te dicen , que se va a tomar?, venga cómase este platico frío que tenemos por aquí, así vas recorriendo y saludando a todos los vecinos, el dicho popular "a esta fiesta no me han invitado pero tampoco o me han dicho que no venga", reina en todo su esplendor, son todo risas y alegría.

En la calle en un taburete, bien rodeado de aguardiente y uno que otro disfrazado de viuda hacen chistes y bromas a propósito del muñeco de año viejo que agoniza, y que no podría faltar, el mismo que ha de quemarse exactamente a las 12 pm para que se lleve con él los malos momentos vividos durante este que se acaba, exorcizando así las malas energías y purificando el ambiente para que entren las buenas, todo esto desde luego en medio de fuegos multicolores y estallido de pólvora.

En la radio empieza a sonar el himno por excelencia de este día tan especial, y el locutor con un cronómetro nos va avisando minuto a minuto que el año está ya recibiendo los santos oleos, poco faltan para que lo declaren oficialmente muerto, en los radios a todo volumen se escucha.

Las campanas de la iglesia están doblando
Anunciando ya una nueva navidad
La alegría de fin de año viene ya
Con las fiestas de año nuevo y navidad.

Faltan 5 pa'las 12
El año va a terminar
Yo voy corriendo a mi casa
A abrazar a mi mamá.

Me perdonas que me vaya de la fiesta
Pero hay algo que jamás podré olvidar
Una linda viejecita que me espera
En las noches de año nuevo y navidad.

Faltan 5 pa'las 12
El año va a terminar
Yo voy corriendo a mi casa
A abrazar a mi mamá.

Por fin en un estallido, ensordecedor el año viejo paso a mejor vida, un año nuevo bebé, está entre nosotros, todo son risa abrazos los mejores deseos y voluntades para este que empieza.

Feliz año, feliz año, se escucha por doquier, besos, abrazos sinceros de conocidos y extraños, de algunas casas salen con maletas en mano a darle la vuelta a la manzana,  llamando la buena suerte y que les permita realizar viajes durante este nuevo inicio.

En otras casas de una copa con 12 uvas se extraen , una por cada mes del año, expresando los deseos y buenos augurios.

Uno que otro se baña en champaña , seduciendo a los dioses del amor y la atracción para que beban de él y lo recompensen con buenos negocios, cada uno hace lo mejor que puede para que este nuevo inicio sea distinto y los colme de bendiciones.

Los años pasan y el ciclo se repite año tras año, pero cada vez la casa de la Abuelita está mas vacía, y de aquellos años donde en la casa no había por donde caminar, empieza a sobrar espacio y a estar cada vez mas sola, el teléfono que sonaba hasta que se recalentaba, empezó a sonar cada vez menos, hasta que prácticamente se silenció.

Ya se hacían las llamadas faltando un día o dos , para tan trascendental fecha, para evitar la congestión telefónica, decían unos, porque vamos a estar en una finca celebrando con la familia de ..., decían otros, ya cada uno tenía su propia vida y la Abuelita, en estas fiestas empezó a estar muy sola, y me decía, con los ojos entristecidos a punto de soltar las lágrimas, mijo estos días, en realidad ya no me gustan, se siente uno tan solo y aunque la familia es más grande, esta también mas dispersa.

Se acostaba bien tempranito, como quien busca en el sueño el olvido de su soledad.

Desde entonces comprendí la importancia de no abandonar a los viejos, de la fragilidad de aquella etapa de la vida y la magnitud del cariño y las tradiciones familiares.

En un librito que compré, donde había poemas de José Asunción Silva y otros autores colombianos e hispanos encontré un bello poema que se llama “el brindis del bohemio” de Guillermo Aguirre Fierro, lo leí varias veces y me pareció que se ajustaba a esta inmensa soledad que la Abuelita sentía
Por estos días, con el ánimo de agasajarla, me lo aprendí de memoria.

Faltando doce minutos para las doce de un año cualquiera, compré una botella de champaña, un ramito de uva solo con música de fondo, senté a la Abuelita en el comedor y empecé a recitar solo para ella.


En torno de una mesa de cantina,
Una noche de invierno,
Regocijadamente departían seis alegres bohemios.

Los ecos de sus risas escapaban
y de aquel barrio quieto
iban a interrumpir el imponente
y profundo silencio.
El humo de olorosos cigarrillos
en espirales se elevaba al cielo,
simbolizando al resolverse en nada,
la vida de los sueños.
Pero en todos los labios había risas,

Inspiración en todos los cerebros,
y, repartidas en la mesa, copas
pletóricas de ron, whisky o ajenjo.
Era curioso ver aquel conjunto,
aquel grupo bohemio,
del que brotaba la palabra chusca,
la que vierte veneno,
lo mismo que, melosa y delicada,
la música de un verso.

A cada nueva libación, las penas
hallábanse más lejos
del grupo, y nueva inspiración llegaba
a todos los cerebros,
con el idilio roto que venía
en alas del recuerdo.
Olvidaba decir que aquella noche,
aquel grupo bohemio
celebraba entre risas, libaciones,
chascarrillos y versos,
la agonía de un año que amarguras
dejó en todos los pechos,
y la llegada, consecuencia lógica,
del "feliz año nuevo”. . .
Una voz varonil dijo de pronto:
- las doce, compañeros;
digamos el "réquiem t" por el año
que ha pasado a formar entre los muertos.
¡Brindemos por el año que comienza!
porque nos traiga ensueños;
porque no sea su equipaje un cúmulo

De amargos desconsuelos. . .
- Brindo, dijo otra voz, por la esperanza
que la vida nos lanza,
de vencer los rigores del destino,
por la esperanza, nuestra dulce amiga,
que las penas mitiga
y convierte en vergel nuestro camino.
Brindo porque ya hubiere a mi existencia
puesto fin con violencia
esgrimiendo en mi frente mi venganza;
si en mi cielo de tul limpio y divino
no alumbrara mí sino
una pálida estrella: Mi esperanza.
¡Bravo!, dijeron todos, inspirado
esta noche has estado
y hablaste bueno, breve y substancioso.
El turno es de Raúl; alce su copa
y brinde por. . . Europa,
ya que su extranjerismo es delicioso. ...
Bebo y brindo, clamó el interpelado;
brindo por mi pasado,
que fue de luz, de amor y de alegría,
y en el que hubo mujeres seductoras
Y frentes soñadoras
que se juntaron con la frente mía. . .
Brindo por el ayer que en la amargura
que hoy cubre de negrura
mi corazón, esparce sus consuelos
trayendo hasta mi mente las dulzuras
de goces, de ternuras,
de dichas, de deliquios, de desvelos.

-Yo brindo, dijo Juan, porque en mi mente
brote un torrente
de inspiración divina y seductora,
porque vibre en las cuerdas de mi lira
el verso que suspira,
que sonríe, que canta y que enamora.
Brindo porque mis versos cual saetas
lleguen hasta las grietas
formadas de metal y de granito,
del corazón de la mujer ingrata
que a desdenes me mata. . .
¡pero que tiene un cuerpo muy bonito!
Porque a su corazón llegue mi canto,
porque enjuguen mi llanto
sus manos que me causan embelesos;
porque con creces mi pasión me pague. ..
¡Vamos!, porque me embriague
con el divino néctar de sus besos.
Siguió la tempestad de frases vanas,
de aquellas tan humanas
que hallan en todas partes acomodo,
y en cada frase de entusiasmo ardiente,
hubo ovación creciente,
y libaciones, y reír, y todo.

Se brindó por la patria, por las flores,
por los castos amores
que hacen un valladar de una ventana,
y por esas pasiones voluptuosas
que el fango del placer llena de rosas
y hacen de la mujer la cortesana.
Sólo faltaba un brindis, el de Arturo,
el del bohemio puro,
de noble corazón y gran cabeza;
aquel que sin ambages declaraba'
que sólo ambicionaba
robarle inspiración a la tristeza.
Por todos lados estrechados, alzó la copa
frente a la alegre tropa
desbordante de risa y de contento
los inundó en la luz de una mirada,
sacudió su melena alborotada
y dijo así, con inspirado acento:
-Brindo por la mujer, mas no por esa
en la que halláis consuelo en la tristeza,
rescoldo del placer ¡desventurados!;
no por esa que os brinda sus hechizos
cuando besáis sus rizos
artificiosamente perfumados.

Yo no brindo por ella, compañeros,
ciento por esta vez no complaceros.

Brindo por la mujer, pero por una,
por la que me brindó sus embelesos
y me envolvió en sus besos;
por la mujer que me arrulló en la cuna.
Por la mujer que me enseñó de niño
lo que vale el cariño
exquisito, profundo y verdadero;
por la mujer que me arrulló en sus brazos
y que me dio en pedazos
uno por uno, el corazón entero.
¡Por mi madre!.. Bohemios, por la anciana
que piensa en el mañana
como en algo muy dulce y muy deseado,
porque sueña tal vez que mi destino
me señala el camino
por el que volveré pronto a su lado.
Por la anciana adorada y bendecida,
por la que con su sangre me dio vida,
y ternura y cariño;
por la que fue la luz del alma mía;
y lloró de alegría
sintiendo mi cabeza en su corpiño.

Por esa brindo yo, dejad que llore,
que en lágrimas desflore
esta pena letal que me asesina;
dejad que brinde por mi madre ausente,
por la que llora y siente
que mi ausencia es un fuego que calcina.
Por la anciana infeliz que sufre y llora
y que del cielo implora
que vuelva yo muy pronto a estar con ella;
por mi madre bohemios, que es dulzura
vertida en mi amargura
y en esta noche de mi vida, estrella. ..

El bohemio calló; ningún acento
profanó el sentimiento
nacido del dolor y la ternura,
y pareció que sobre aquel ambiente
flotaba inmensamente
un poema de amor y de amargura.


Parecía una quinceañera a quien le dedican una serenata, los colores le subieron a su cara y lentamente comenzó a beberse la copa de champaña.

Gracias mijo, estuvo muy bonito, se levantó de mueble del comedor, lentamente, como si los años le pesaran, se acostó, yo desde mi cuarto la oí sollozar.

FIN.

MAICAO

 

En un tiempo de crisis económica en nuestro país, donde las plantas de producción eran muy pocas, además los problemas laborales con la industria doméstica hacía que cualquier producto extranjero fuera de mejor calidad y más barato,  por esto las personas decidían comprar lo extranjero, en lugar a  los hechos en nuestro país, esto provocó que la economía entrara en un círculo vicioso.

Como no se tenía buen volumen de compras, no se podía producir en volúmenes con calidad para abaratar los costos, y como no se tenía calidad y bajos costos, la gente entonces no compraba lo propio, 
favoreciendo lo extranjero.

Donde hay escasez, prospera el contrabando, nació toda una ola de comercio ilegal desde Panamá a hacía el interior de nuestro país, pasando por la isla de San Andrés. donde la aduana era más relajada y en muchos casos francamente corrupta, permitiendo el ingreso de electrodomésticos, cigarrillos y licor de contrabando, expandiéndose luego a otros rubros como ropa, lencería y perfumería, naciendo así los locales comerciales de mercancía de contrabando.

El caso fue, que este centro de aprovisionamiento de mercancía de contrabando fue copiado en la localidad fronteriza de “Maicao” en la Guajira en límites con Venezuela, que siguió en la línea de facilitar mercancías baratas y surtidas para los centros de contrabando en las capitales a los cuales ya se les conocía como San Andresitos. La gente empezó a usar jeans Levis y Lee en lugar Wrangler y el Roble, Hoover en lugar de Icasa o Haceb y a tomar whisky en lugar de aguardiente.

Ya lo tengo decidido dijo la Abuelita, me voy a “Maicao” a ver qué se ve, y si es posible que traiga mercancía para vender, si otros lo han hecho ¿porque yo no?

El único problema es que hago para que alguien los atienda a ustedes, siempre me da cosa. 
No se preocupe por eso que de alguna manera aquí nos vandiamos, de hambre no nos vamos a dejar morir dijimos todos, para animarla, pues se le veía bien a las claras de lo emocionada que estaba ante las perspectiva de emprender esta nueva aventura.

Hizo todos los preparativos y como toda madre que se precie, nos dejó con mil encargos, no le dejen de dar la comidita al canario, recuerden que por la noche hay que taparlo, para que no se vaya a mojar si llueve, en la mañana hay que ponerle la leche a la gata y la comida de la perrita, por la noche hay que sacarla , ya deje hablado con el señor de la tienda de la esquina por si necesitan algo, y la ropa esta planchada y ...

Si mamá, si mamá, salga pues que la va dejar el transporte.

Desde “Maicao” llamaba tres veces al día, mañana, tarde y noche para asegurase que su prole estuviera bien incluidos pájaros, gato y perro

A los 8 días, un taxi en la puerta, llegó la Abuelita, llegó la Abuelita, venia llena de paquetes, casi no se veía su menuda figura por encima de las maletas y bolsas.

Muy alegre fue desempacando todo esta camisa es para Vladimir, esta otra camisa es para el niño y así fue entregando lo que traía para cada uno.

Cuente, cuente como le fue, le gustó, como es, si es barata la mercancía, la atosigábamos a preguntas.

Lentamente empezó a contarnos, que lo único que hacía falta era plata para traer de todo, las cosas eran muy baratas, pero que el problema era que allí, no había de faltar el vivo que te quiere engañar que lo difícil era conocer a los que surtían a los pequeños pues estos tenían mejores precios, que la cantidad de gente que había era miedosa había gente hasta de un ojo, personas de todas partes que estaban moviendo mercancía para los San Andresitos de todo el país.

Que el otro problema era conocer la mercancía que se estaba mercadeando pues todo es por temporada hay que saber, cuando llega uno u otro contenedor, el cuento de hacer las compras no es cualquier trompo en l'uña como ella decía, pero vino encantada dispuesta a volverse a ir, pero ahora si datiada, y ojalá con pedido de antemano, "burro amarrado" que llaman, pues así la cosa es más fácil.

Fueron muchos viajes a “Maicao” donde ella se rebuscó el billete, hasta que los problemas de aduanas y atracos a los buses que iban y venían con la mercancía hizo que este negocio al menos para ella fuera muy riesgoso y dejó de hacerlo.

Pero lo importante de todo esto es que ella intentó, he intento de todo, nunca se dejó vencer por los obstáculos y las dificultades, decía ella, "Si se me mete una idea en la cabeza, mas fácil me sacan la cabeza que la idea".


EMBOLIA

 Con la voz baja como suelen utilizar las personas cuando van a dar una mala noticias, se nos acercó el médico diciendo, fue una embolia cerebral y la paciente está en muy mal estado, el diagnóstico es reservado y se fue dejándonos con el corazón en vilo.

Todo se desencadenó, mientras la Abuelita estaba planchando, mientras yo hablaba con ella desde el comedor me dijo.

Mijo me estoy sintiendo muy rara.

Yo le pregunté que siente?,

No sé, me siento como borracha, estoy viendo lucecitas, lléveme a la cama.

La cargué y la coloqué en la cama.

Después de un rato, me dijo.

Llévame al baño que tengo muchas ganas de vomitar.

De nuevo en la cama me dijo,

Llame a Mary, para que me acompañe a la clínica Cardio-Vascular, pues me siento muy mal.

Fueron horas de angustia para todos, las noticias del médico no eran precisamente alentadoras, los vecinos y amigos llegaban y llenaban ya las salas de espera, todos hablando bajito, “Y como está doña Inés?”, la respuesta siempre era la misma, está muy mal, los médicos no dan muchas esperanzas.

Los días fueron pasando y al final un día el médico, dijo: "Pueden pasar ya está consciente", todos nos agolpamos, pues eran unas muy buenas noticias, la gente que estaba de visita, se abrazaron entre todos y alguien dijo duro, "Bendito sea mi Dios".

Ya en la cama, vimos el daño sufrido, tenia parte de la cara paralizada apenas si se podía moverse, su figura delgada que se veía más frágil rodeada de aparatos que emitían toda clase de sonidos y pantallas parpadeantes, pero no importaba, la Abuelita estaba viva, y eso en ese momento era mucho cuento.

Cuando ya se sintió un poco mas aliviada, pidió que la dejaran ir para la casa, pues estaba totalmente segura que allí podría recuperarse mejor, lo pidió tan vehementemente que los médicos accedieron, siempre cuando una persona se pusiera al frente de su atención, pues quedó muy limitada para valerse por ella misma.

La tía Mary se mudó con nosotros,  como tenía mucha experiencia como enfermera auxiliar, ya que en varias ocasiones había prestado estos servicios, quedó ni como mandada hacer.

Empezó entonces el proceso de convalecencia, la Abuelita era una enferma modelo, trataba de no poner mucho problema, de por si en estas circunstancias era más bien tímida, se esforzaba al máximo por hacer lo que podía, que a decir verdad no era mucho.

Mientras le leía un libro, dijo, yo no puedo seguir así, tengo que volver a caminar y hacer mis propias cosas, ya esta cama me tiene muy aburrida.

Nos pusimos todos en la tarea de acompañarla en el proceso de aprender de nuevo, desde las cosas más simples, pero por mucho y que se cayó varias veces del caminador volviéndose las rodillas como un nazareno y que las cosas no le salían como quería, no se dio por vencida, siguió porfiando con el caminador y con una pelotilla de hule ejercitando los dedos de las manos.

Alguien dijo que lo mejor para volver a tomar el control de los pies era hacer girar una botella con ellos, pues se aplicó con el ejercicio hasta que logró que la misma girara como ella quería, no había nada que le dijerám que servía para mejorarla que no intentara y después de varios meses de

intentos y mas intentos, logro empezar a caminar ya sin el caminador, luego con un bastón y más tarde sin nada, camino como chencha, se reía de ella misma, afortunadamente el buen humor no le falló a pesar de las circunstancias, pienso yo que esto acompañado de una voluntad férrea por no dejarse vencer por la adversidad le permitió reponerse en un tiempo récord en pocos meses nadie hubiera pensado que la Abuelita casi recibió los santos óleos y se como ella misma decía, por poco y voy a templar al barrio de los acostados , todo por no hacerme los benditos exámenes que ya me había dicho el médico que me tenía que hacer periódicamente, pues a mi edad es obligación más que un lujo hacerse exámenes del corazón y revisión general.
Como me sentía bien , no me los hice, pero es que hay tercos , tercos e Inés.

ÁNGEL DE LA GUARDA

ANGEL DE LA GUARDA Audio Relato (poscast)
Cada noche, ante una pequeña imagen en un cuadro del ángel de la guarda que lleva de la mano por un sendero oscuro a un par de niños, antes de acostarnos la Abuelita nos hace repetir esta oración.

Como niño, no puedo dejar de pensar en lo bonita que se ve la imagen, y con los ojos cerrados pretendo guardarla en mi memoria.

Después de rezar la Abuelita nos dice, cada que se sientan confundidos o asustados por cualquier cosa, no olviden está sencilla oración, el ángel les dará tranquilidad, sosiego y se sentirán en su compañía.

Pasan los años y aún de manera inconsciente ante cualquier situación conflictiva instintivamente, rezaba la pequeña oración buscando en ella amparo.

Ángel de mi guarda, mi dulce compañía,
no me desampares, ni de noche ni de día,
hasta que me pongas en paz y alegría con todos los santos Jesús y María.

En una ocasión ya adulto le pregunto a la abuela, Abuelita, en verdad que la oración del ángel de la guarda es bonito, pero en verdad tú crees que el ángel de la guarda existe?.

Mijo dice la Abuelita, Como en tantas cosas en la vida, no se puede decirse a ciencia cierta que existen y dar pruebas de ello, como cuando se coge algo material, pero también muchas cosas se conocen por sus consecuencias, para que te hagas una idea de lo que te quiero decir, como sabrás un perfume no se ve, pero se siente su olor, nadie en sus cabales pretendería decir que los perfumes no existen porque no se pueden ver.

Es que ellos, los ángeles,  parecen ayudar a las personas a través de acontecimientos o sucesos que no pueden más que dejarnos extrañados de la forma que se presentan, algunas personas le llaman suerte, otras casualidad, a mí me gusta más ángel de la guarda.

Muchos años después , durante una visita que le hacía a mi novia ,hoy en día mi esposa, entretenido con ella como estaba, dejé que me cogiera la noche más de la cuenta, salí por la autopista hacia mi casa, no llegaba ni siquiera la mitad del recorrido cuando siento que la moto tiene un extraño movimiento en la parte de atrás, paro la moto y observo.

Está totalmente desinflada para acabar de ajustar es bien grande y pesada la bendita esta, pretendo seguir hacia adelante subiéndome sobre el tanque para aliviar el peso sobre la parte de atrás y permitir que la moto pueda continuar rodando.

 Alcanzo a avanzar otras dos o tres cuadras pero el movimiento es ya imposible,  pues está a punto de salirse la llanta y quedar sobre el rin,

La situación pasó de mala a muy mala y aunque estaba tarde faltaban muchas horas antes que amaneciera o pasara por lo menos algún vehículo que me pudiera prestar ayuda, ya no podía arrastrar  la moto, no había forma de que caminara sin peligro de hacer un daño mayor y que se me viniera la moto encima.

Estaba reflexionando sobre qué hacer cuando recordé la oración del ángel de la guarda y la dije, más por desespero que por fe.

A los 5 minutos como si hubiera llamado por celular, cosa que en esa época no existía, apareció un joven en una moto, paró a mi lado y dijo.

¿Hola llave, que le pasó?

Un pinchazo dije yo.

¿Ya se montó sobre el tanque?

Si ya lo hice, pero como es tan pesada no sirvió de mucho,

Ya veo, ¿tú crees que si le ponemos otra llanta, así sea más pequeñas logras llegar a tu casa?

Pues si hacemos el intento veremos pero, ¿de dónde vamos a sacar otra llanta?

Fresas llave, ya vuelvo.

Me quede donde estaba nuevamente solo , no creí que en verdad volviera , a los 10 minutos, “listo llave aquí traigo el repuesto haber si sirve”.

Lo vi montado en una llanta atravesada a lo largo del sillín, ahora bajemos la llanta de tu moto, le colocamos el pasador a la del repuesto, no aseguramos el freno ni nada , solo es para que puedas caminarla, pero vas a tener que frenar con el freno de mano de adelante, por lo tanto ve despacio, que no hay afán.

Dicho y hecho, prendí la moto y la ensayamos, funcionaba la cosa, ahora que hacemos con la llanta de la moto?

Simple te sientas sobre ella como yo traje esta, empezamos andar, cuando ya estábamos cerca a mi casa, me dijo bueno llave, yo creo que ya llegas así hasta tu casa, y suerte.

¿Hey, hey, y que hacemos con tu llanta?

“no te preocupes por eso, cuando puedas me la arrimas a mi trabajo, yo trabajo en el “PANDEQUESO, ¿sabes dónde queda? “
Si, cerca al puente.

Ok, suerte.

Al otro día, voy al monta llantas hago la reparación necesaria, parto entonces a llevar la llanta al muchacho que me ayudó.

¡Quiubo llave!, como le terminó de ir, me saludo efusivamente el muchacho, te vine a traer tu repuesto y pagarte la molestia, No, como se te ocurre, eso ni pensarlo, pero sin en verdad quieres pagarme te voy a decir cómo hacerlo, cuando veas a alguien varado, no lo dejes a su suerte, trata por lo menos de ayudarlo, tu puedes ser su ángel de la guarda!.

 la Abuelita tenía razón , los ángeles si existen y están entre nosotros.

.

AGUA DE PANELA

AGUA DE PANEL Audio Relato (podcast)
Como varias noches cada semana nos reuníamos en el corredor de la casa, mis amigos gustaban de estar allí, pues cerca a mi casa vivían varias chicas lindas y lentamente se fueron incorporando al grupo de amigos, era por así decirlo un sitio muy estratégico desde el punto de vista de posibles conquistas juveniles.

Después de las ocho de la noche la Abuelita solía salir también al corredor a refrescarse y a buscar un poco de diálogo y compañía con otras señoras de la cuadra y se encontraba de pronto rodeada de un montón de jóvenes amigos que discutían con ella los mas vario pintos temas.

La Abuelita no era la persona que rehuía una buena conversación se hizo muy popular entre mis amigos, pues tenía chispa y sabía escuchar sin polemizar con ellos , encontraban a una persona mayor muy distinta a la que estaban ellos acostumbrados en sus casas donde estas personas mayores solo los llamaban por sus nombres a la hora de un regaño o una crítica, no precisamente constructiva, por lo que la hacían en varias ocasiones confesora de sus penas de amor y asesora sentimental de más de una jovencita.

Esta posición de regaño de las personas mayores se hizo todo un chiste, la cual es representativa la anécdota de una de las abuelas de uno de mis amigos, cuando la señora que siempre vivía mal humorada y enojada, no se sabe porque, le gritó en una ocasión en que este salía corriendo mientras ella se encontraba en la sala, "CUIDADO MUCHACHO QUE ME MACHACAS", cuando entre ella y la puerta había más de 10 metros de distancia.
Era entonces la Abuelita una rareza que lo jóvenes no desaprovechaban.

En ocasiones se ponía una poca más seria y nos daba pequeñas lecciones de vida, o comentaba la vida de personas de la talla de Nelson Mandela, Martín Luther King, JDK, Gandhi, María Cano, Jorge Eliécer Gaitán y sus luchas que tuvieron repercusión mundial.

Nelson Mandela, príncipe de la tribu Soxa, renunció a todos los privilegios , decidió luchar contra el apartheid, que promueve la segregación racial, fue encarcelado por 27 años,  desde la prisión mantuvo vivo su espíritu de lucha, llegando a ser el primer presidente elegido por voto democrático en Sudáfrica.

Martín Luther King ideólogo negro, luchador infatigable de los negros en un país donde los blancos y los negros no podían sentarse juntos en el mismo bus.
De allí es también famosa la historia de una señora negra, una simple ama de casa que se negó a bajarse de un bus de blancos dando lugar a la lucha por la igualdad de derechos de los negros en USA.

Jhon F. Kenndy lider político convencido de la igualdad de las personas y sus derechos, fue asesinado por sus ideales.

Gandhi, joven abogado que abandonó sus comodidades de dandi recién egresado de una lujosa universidad inglesa, por la reivindicación  de los derechos humanos a través de una nueva arma, la lucha pacífica.

María cano, joven literata de posición social sobresaliente, decidió mostrar su amor por las clases trabajadoras, y los derechos de las mujeres, era con mucho una de las favoritas de la Abuelita, y como olvidar a Jorge Eliecer Gaitán , “El caudillo” de quien se decía no era un hombre sino un pueblo, también después de ser un joven brillante , incluso graduado con honores como doctor en jurisprudencia, dedicó sus esfuerzos por sacar el país del atraso y de la opresión de que eran víctimas las clases trabajadoras, su muerte de forma violenta en 9 de Abril de 1948, generó lo que se llamó el “Bogotazo”  que sumió al país en una lucha fratricida y sangrienta que se conoció como la “Violencia”.

Estos y muchos otros temas, donde la reivindicaciones de igualdad ante los credos, razas, extractos sociales tanto en  nuestro país como en el exterior habrían de tener consecuencias en el devenir histórico del mundo que lentamente vio como la toma de conciencia sobre estos temas iba haciendo cambios en rubros como la economía y los derechos humanos.

Diferentes estrategias fueron implementadas en estas luchas pero para la Abuelita era fascinante y así nos lo trasmitía que las mayores conquistas de la libertad del hombre sea hayan logrado con la no violencia, y que el mayor crimen a través de los tiempos siempre haya sido “el pensar distinto, lo que termina siendo en general, ser distinto, en credo, política o raza llevándonos de alguna forma a todos, a ser de alguna manera una minoría.

Durante estas charlas tenía por costumbre sacar una jarra chocolatera llena de agua de panela con limón que brindaba a mis amigos y que todos tomaban como si vino de consagrar se tratara mientras escuchaban embelesados los discursos y enseñanzas de la Abuelita.

En una ocasión en que ella no estaba, pues por esos tiempos le dio por asistir a la oratoria de los jefes políticos de turno y se mantenía metida en el directorio liberal, mis amigos llegaron y como no estaba me pidieron la famosa chocolatera con agua de panela con limón, yo como gran cosa le agregué una  pizca de bicarbonato lo que a mi juicio la hacía un poco mas deliciosa dándole un ligero toque de gaseosa, pero mis amigos no tuvieron esa misma apreciación y a poco estuvieron de vomitar y con arcadas me decían, huy hermano que le echaste a esta cosa que sabe tan maluco?, yo me quede callado y sorprendido, lo único que atiné a decir fue , haber yo la cambio, pues debe ser que la olla tenía algo raro.

De esta forma aprendí por la forma dura de que lo que a ti te gusta no necesariamente es del gusto de todo el mundo, y el porqué las charlas-lecciones de la abuelita  sobre las luchas de todas estas grandes personas, sobre el derecho a pensar distinto era en si la cuestión,  que es al final esta es una lucha por la libertad en todas sus formas.

Yo por ejemplo reivindico mi derecho a gustarme el agua de panela con una ligera pizca de bicarbonato lo que de manera automática me coloca del lado de las minorías gustadoras de está exquisita bebida.

Parece ser parte de la naturaleza humana, el tratar de imponer criterios o por las buenas o por las malas y se acuñan frases tan peligrosas como una bomba. "Quien no está conmigo está contra mí", que vuelven la existencia en blanco o negro todo, no caben los matices en gris, me contaba la Abuelita un chiste un tanto elevadito de tono, pero bien ilustrativo y que ella nunca dejaba de recalcar cada que se le presentaba la ocasión, decía así:

Había una vez un borracho en una cantina y estando ya bien pasado de tragos, trazó una raya en el piso y con voz en cuello dijo, de este lado de la raya para acá todos son maricas y de la raya para allá todos son cacorros, se hizo el silencio más absoluto, de pronto del fondo del bar dijo una voz, oiga yo no soy marica, el borracho sin descomponerse un pelo contestó, bueno, entonces hágase del otro lado de la raya"

Ese mismo concepto hijo mío ha dado pie a guerras fratricidas entre hermanos peleando por el color de un trapo rojo o azul , o por el color de los ojos de la virgen, guerras de años y años y miles de muertos, es muy triste pero es así de peligrosa la intolerancia.

La intolerancia es en esencia la negación de la libertad a disentir y ser distinto, principio básico del ser humano, me enseñó la Abuelita, es esta intolerancia hacia los gustos ajenos y la manera diferente de pensar la causa de injusticias, divorcios, crímenes, guerras y un sin número de males que aquejan la humanidad.

LA FAMILIA

 Ya estoy en la universidad como joven he sido recibido con los primeros semestres de la U. el pringoso conocimiento básico de todo pre revolucionario, como toca a todos los miembros que se precie de ser universitario, 

“EL CAPITAL” de Karl Marx, “Los Bienes terrenales del Hombre de Leo Hubermann, “Capital y Familia” de Federico Engeles, “La ciencia no es Neutral” folleto editado por estudiante de la misma universidad, “La Invasión capitalista de manos de Mickey Mouse”, también editado en la U., estos y muchas más lecturas obligadas por lo demás, amén de las arengas políticas y discursos en el auditorio de la universidad creaban en tu pensamiento un nuevo nivel de conciencia que te hacía ver en todas partes las falencias del estado y las estructuras sociales y religiosas.

Con esto en mente ya preparados en oratoria, y afilada la dialéctica del pensamiento, le lanzó en la cocina mientras prepara la comida el siguiente discurso a la Abuelita.

Abuelita, según tengo entendido, la familia más que la iglesia es el opio del pueblo, no hay un mal en el hombre que no provenga de forma directa o indirecta de estos dos estamentos de la sociedad, donde el uno o el otro tiene como fin primordial, el subyugar, y esclavizar el pensamiento, con el fin de acabar con la voluntad y permitir el control de los ciudadanos.

Tal afirmación está sustentada debidamente en el hecho de que en que en donde?, sino la familia, te llena de denuesto y de oprobios.

En donde?   recibiste, tu primer sobre nombre.
En donde ?  sino en el seno de la familia recibiste las humillaciones que un extraño nunca se atrevería.
En donde ?  sino en la familia pierdes tu capacidad creadora ridiculizada por unos hermanos predadores de cariño, llenos de envidia que no reconocen en ti una persona sino un niño cuando esto les conviene.
En donde ?  los padres ultrajan a sus hijas y madres sobre protectoras castran a sus hijos.

La abuela no levanta la voz, no dice nada durante un largo momento y después de acabar de amasar una arepa la coloca en la parrilla y sentándose en una butaca frente al fogón se quita las gafas y me mira y dice:

Veo, niño mío, que tu pensamiento está estructurado, con ideas por demás interesantes, no podría decir lo menos, cualquier idea, no importa cual, debidamente sustentada debe ser escuchada, como sabrás. Lo cual desde luego no tiene porque ser compartida, pero precisamente de esos se tratan los debates, si las personas se preocuparan por lo que les están diciendo el mundo sería diferente, casi siempre estamos tan engolosinados con nuestras propias palabras y el timbre de nuestra propia voz y desde luego como no, con la brillantez de nuestro pensamiento que apenas si logramos establecer contacto con quien nos oye.
Comparto tu opinión en la casi totalidad de tu exposición, pero disiento de ti, de forma diametralmente opuesta en las razones del por que.

Tu esgrimes el hecho de que tratan de manipularnos a través de instituciones como la familia y la iglesia y aduces los malos momentos que en ella se vive, estamos de acuerdo, pero no es tan simple como decir acabemos con la familia y la iglesia y san se acabo el problema, tu pensamiento tiene una falla de fondo, es que solo apunta al problema pero no brinda soluciones, solo acusa, no resuelve, te quiero ilustrar sobre algo, aunque desde luego yo no tengo la solución para tan álgida cuestión.

En estos tiempos modernos, la tenencia de un hijo es una decisión más que comprometida para los futuros padres, pues los matrimonio de ahora son conformadas por parejas donde la mayoría tiene que trabajar, eso condiciona la cantidad y la calidad de vida de todos, y desde luego estos pequeños disociadores de parejas que vienen a terminar siendo los hijos, pues cargan sobre las madres ya no solo la responsabilidad de ser madres sino de tener que salir a trabajar y además a los padres que nunca en su vida se vieron a sí mismos haciendo biberones y cargando berrinchosos muchachos , no deben estar muy contentos.

En que termina el asunto pues que la pareja ya poco se ve, y cuando se ven están tan cansados y agotados que lo único que ven es que el mundo se les vino encima y es por culpa del otro, el padre porque me metieron este culicagado que me está volviendo loco, y la madre muerta de cansancio, ya no tiene muchas ganas de ser una madre tierna, ni mucho menos, una esposa, eso amenizado por el afán consumista de la actualidad alardean eso si, como tus los llamas, Imperialistas advenedizos, que le enseñaron al mundo que si no es comprando no se puede vivir, pero eso es harina de otro costal, ya los alimentos de nosotros las abuelas no sirven, sino que tiene que ser compotas, y los pañales de trapo no secan colitas sino que tiene que ser los súper absorbentes, si no estás a la altura de esto, estás perdiendo puntos en la escala social.
Están estas parejas en una carrera loca, por comprar y comprar que ni se dan cuenta de lo que les pasa , no se sabe hacia dónde van, creándose y creando mas y mas gastos, menos y menos tiempo para criar a los hijos, se vuelve un circulo vicioso, yo antes que entrar a criticar de forma tan severa a la familia, buscaría que está pasando con este mundo loco, aplicaría, la frase, "Siquiera se murieron los abuelos".

Sin embargo es también en el seno de la familia donde se aprenden valores y se da formación al carácter, desde luego de manera imperfecta como todo lo que está conformado por seres humanos, pero es indudable que tiene que tener algo bueno, pues ha perpetuado a través de los años y no creas que no se han intentado otros modelos de constitución familiar.

Tenemos los Zulú en el África, la sociedad matriarcal de la isla de Lesbos, la sociedad militar de los Espartanos en la antigua civilización, que proponía un modo distinto de sociedad basados en que los hijos deberían pasar al estado después de cierta edad para que este los educara y los volviera guerreros, aunque en cierta forma tuvieron éxito, pues son conocidas sus hazañas, estos modelos no perduraron. 

Habría que hacer un estudio muy minucioso porque estos modelos de familia no se han perpetuado, sin embargo el tan maltratado esquema familiar compuesto por padres e hijos se mantiene.

Yo ya no conteste nada mas, pero en mi pensamiento cada que salgo a la calle y veo a esas parejas buscando afanosamente entre los estantes y anaqueles de los almacenes el mejor producto para sus hijos, escuelas costosas, donde van a parquear a sus hijos, de 8 am  a 6 pm y pagan el tiquete, para pasar a recogerlos, sin saber en muchos casos que pasa con ellos, me acuerdo de las palabra de la Abuelita, Que está pasando con este mundo loco, "Paren el mundo que me quiero bajar", y añadiría de mi propia cosecha, "Por querer darles todo, terminamos por no darles nada".

Mi pensamiento finamente estructurado, sufrió un revés del que aún no se ha podido levantar.

PATADA VOLADORA

 

Se acuerdan de mi novia, la del ramo de rosas, con aquella por la que casi me desnuco por celebrar sus quince años, pues si, esa novia me dio "la patada voladora", como se decía entre los amigos, cuando una novia te dejaba.

Fue una dejada de lo mas celebre ya que un sábado salí de visitarla y todo como si nada y a los 8 días que fue a visitarla no salió a atenderme porque estaba enferma, quiero aclarar que en esa época, uno no se presentaba en la casa de la novia cualquier día y a cualquier hora como ocurre actualmente, solo los días de visita que eran los sábados de 7:00 PM a 9:30 PM ni un minuto más antes ni después a menos que hubiera un día de fiesta o alguna celebración particular.

Bien como les venía narrando, a los otros 8 días , o sea a los quince después de la última visita, me abrió la puerta Doña suegra me dijo desde la parte de arriba de las escaleras, que mi novia saldría en un instante pero que tratara de entender lo que me iba a decir , pues ella consideraba que yo era un tipo inteligente y que al fin todo era por bien de los dos.

He aprendido a través del tiempo que cuando alguien te dice que es por el bien de los dos, por lo general es para mal tuyo, la cosa entonces no podía oler mas mal porque no podía.

Al fin después de una espera como de 20 minutos, me imagino mientras se decidía a decirme lo que tenía en mente, salió y como quien recita en medio de un acto de la escuela, me dijo en resumen, que no quería que la volviera a visitar porque necesitaba más espacio y tiempo para aclarar sus sentimientos. 

Vaya excusa, lo malo es que todos los que van a dejar a sus media naranjas temporales o definitivas, empiezan a sentir una especie de estreches de espacio y tiempo, todos terminan por pedir tiempo y espacio.

Lo que en realidad pasó fue que salí de allí con la cabeza como un tambor y sin entender nada de nada y menos lo que doña suegra dijo del bien de los dos.

En este caso la cosa fue doblemente fregada por que no solo me botaron , sino que en menos de lo que canta un gallo, fui remplazado y el gallo solo canto 8 días a partir de la botada que fue el tiempo que necesitó la niña para aclarar sus sentimientos.

Al cabo de ese tiempo, mi famosa novia , ya estaba saliendo de brazo de su nuevo pretendiente, que llegaba en una "nave"  de carro como de película , mientras que yo andaba en moto.
 Nunca, pero nunca doña suegra la había dejado salir conmigo en ese aparato tan peligroso, decía ella.

Lo más simpático de todo era que salía con su nuevo novio en el carro y sola, yo no pude nunca salir sin la compañía de uno de mis cuñados, menos mal que como dije en algún aparte, yo era bien amigo de ellos y me dejaban dar palomitas con ella a solas, los cuales aprovechábamos a conciencia eso sí.

Bueno el caso es que como también dije anteriormente éramos vecinos, vecinos de verdad, verdad, ya que vivíamos uno al frente del otro, con lo cual no me quedaba más remedio que ver toda la novela romántica de los nuevos novios, besos de saludos, besitos de despedida.

Yo mientras tanto escuchaba los comentarios de todos los vecinos, sobre lo que mi ex, hacía y deshacía, me tocó pasar las mil y una, entre los comentarios de los vecinos y las bromas de mis amigos, que no dejaban caer una para mortificarme, porque lo curioso es que en nuestra sociedad se da como lo más natural del mundo que un novio deja a una novia pero el viceversa, simplemente no se acepta y menos en esa época.

Bueno iba yo como perro apaleado, por culpa de este in-suceso, que fuera de haberme afectado como ser humano que soy, estaba pasando un mal momento emocional las condiciones propias de lo que estaba ocurriendo no aligeraba para nada mis cuitas.

De estar tan cabisbundo y medita bajo, perdón, tan meditabundo y cabizbajo, la Abuelita como sin querer la cosa, pero la cosa queriendo y de ver a su queridísimo nieto en tal situación rompió su silencio estratégico y sentándome en la sala me dijo:

"Mijo, desde luego me doy cuenta por lo que estas pasando, sin duda , nada agradable, no solo por los hechos sino también por las circunstancias de la vecindad , amigos comunes, cuñados y un largo etc."

Pero quiero decirte y sé que suena trillado, que las penas de amores, que son las mayores según dicen los que saben, se llevan mejor, si las pensamos menos y no nos sentimos como los únicos a los que le ha pasado, se que lo que estoy pidiendo no es fácil, pero también quisiera decirte algo que puede llevar un poco de consuelo es una linda frase que ahora recuerdo.

 "Si el ave que vuela regresa a tu lado tuya siempre fue, sino regresa nunca lo fue".

 Mientras tanto puedes empezar a pensar que pude haber una que otra pajarita por allí, que quiera llegar a tu nido, si tú la dejas y no te encierras en esa actitud reservada, dicen y espero no estar atiborrándote de palabras insulsas y tontas, pero "Un clavo saca a otro clavo", nunca te han faltado amigas, no te estoy diciendo que salgas desesperado a en-noviarte con la primera que aparezca, pero es una linda oportunidad de aprovechar que no tienes ningún compromiso para evaluar y conocer otras personas y chicas con distintos modos de pensar y quien quita que el día de mañana llegues a pensar que lo mejor que pudo haber ocurrido fue esto, para terminar quiero que pienses en una frase “No hay mal que por bien no venga”.

Quien lo creyera después de como veinte años, volví a ver a mi ex, ¿y qué creen? 

 La Abuelita tenía como siempre toda la razón, no me hubiera gustado para nada pasar la vida al lado de la señora que vi, sin ser descortés sino realista, como dicen por allí.

"Mas sabe el diablo por viejo que por diablo" y sin faltar a la memoria de mi querida Abuelita había bastantes cosas que sabía la señora.


Como ella misma dijo un día, no siempre fui una vieja como me ves ahora, yo también tuve 15 años y un corazón vagabundo.

PUERTA NEGRA

 Mamá el baño esta rebosando, dijo la tía Lucero,
Échele un baldado de agua caliente contestó la Abuelita.

Nada, mamá.
Entonces pues échele Diablo Rojo, haber si se des-taquea.

Al poco rato...

Nada mamá, el inodoro sigue igual, va tocar llamar al plomero, debe ser que le dejaron caer algo y lo tapó.

Llegó el plomero, le metió una manguera al inodoro, le ech uno y otro liquido, hizo una cosa y la otra, nada el bendito inodoro seguía taqueado, al final dijo, doña Inés, me va tocar romper, porque el taco es grande no quiere funcionar nada.

Dicho y hecho, vino el señor con pico y pala, pero no con el famoso invento que algún genio de la administración publica resolvió que los carros se los prestan a uno ciertos días de la semana entre ciertas horas disque para que no se hagan tacos en la carreteras y que llamaron pico y placa, un buen día van lanzar por decreto que está prohibido llover porque se hacen derrumbes, bueno me fui por las ramas, el buen señor procedió a romper el piso del baño donde estaba el inodoro , mas tarde llamó a la Abuelita y le dijo, le tengo malas noticias señora, lo que pasa es que este atenorado es de los viejos, ya está todo roto por eso esta obstruido, hay que cambiarlo, el problema es que no basta con cambiar el del inodoro, pues apenas lo arreglemos , va a romperse por otra parte y crear una humedad muy difícil de encontrar, aquí estuvimos de buenas pues el problema se vio inmediatamente, pero si lo tapamos así el problema va ser mayor.

Hay que romper todo el corredor para poder resolver el problema, así se hizo, se procedió a romper la casa a todo lo largo, pues esta tenía un largo corredor que iba desde la puerta de entrada hasta el solar, la tubería lo recorría totalmente, estuvieron trabajando como por dos semanas, hasta que por fin el trabajo estuvo concluido y el señor nos dijo listo, abran todas llaves y vacíen los inodoros para ver si no hay filtraciones, se hicieron las pruebas y todo quedó bien, se procedió a tapar con tierra y poner de nueva las baldosas el trabajo estaba concluido.

Haaayyy fue pucha, quedó lista la cañería pero nos dejaron la casa como un chiquero, miren nada mas como quedaron las paredes, comentó la tía Lucero.

Niños a limpiar necesitamos volver a arreglar esto, pues que desorden y suciedad, nos aplicamos todos a limpiar con trapos, estropajos, esponjas, agua y jabón, pero la cosa mejoró muy poco.

La Abuelita dijo, bueno aquí lo que toca es pintar la casa del todo, le doy mi voto de confianza al niño, porque nos alcanza para la pintura pero no para pagar el pintor que cuesta un ojo de la cara.

Al otro día estábamos de compras en el depósito, escogiendo brochas, espátulas, re-sanador, pintura negra para los zócalos, verde agua marina para las paredes, disolvente, alquilando escalera, pintura blanca para la verjas y todo lo que se necesitaba para llevar a feliz término la labor encomendada.

Empezamos a limpiar a lijar, lavar, cubrir los muebles para que no les cayera pintura, en fin todas las labores que la pintada de una casas con lleva, pintamos al fin toda la casa y lucía reluciente, solo faltaban las puertas.

Como pintor encargado, tomé la decisión de darle un toque artístico a la gran obra, decidí entonces pintar las puertas por dentro de color negro con vetas de madera oscura.

Terminé de pintarlas y quedaron relucientes, al fin les presenté a todos mi creación, pero el público no reaccionó como yo me lo esperaba, con felicitaciones y abrazos, solo mirada escépticas, fue todo lo que logré.

La Abuelita, mira la puerta de la cocina, una y otra vez y dijo:

El toque de originalidad, me gusta, me gusta, es distinta a todas las puertas que conozco, pero no sé, hay algo que no me convence, hagamos algo, dejémosla unos dos o tres días así, si al final la cosa no nos parece la cambiamos, ¿estamos?”

A todos nos pareció acertada la idea. La Abuelita llamándome aparte me dijo lo siguiente,

“Mijo, voy a decirte lo siguiente, nunca debes decir a una cosa que no te gusta a la primera vez que la veas, pruebas toques o leas, porque lo que puede haber sucedido es que no lo viste en la perspectiva correcta, o no estuvo bien preparada, o algo ocurrió, debes entonces darte la oportunidad por lo menos otras dos veces de probar y así poder tomar la decisión correctas y tener elementos de juicio para decidir si una cosa te gusta o no y tener los argumentos para sustentar esta decisión”

Pasaron dos días, y opté por cambiar el color y le puse de un color blanco brillante, pues a mi juicio después de verla varias veces me parecía que oscurecía la casa.

Luego tuve la oportunidad de aplicar el consejo que la Abuelita me regaló.

En una ocasión en una comida me sirvieron un pastel de coliflor, haggg, que cosa tan horrible me metí a la boca, parecía haber mordido un pedo, le cogí asco por decirlo de buenas maneras a todo lo que tuviera coliflor, pero después al cabo de algunos años, la que ahora es mi señora me ofreció nuevamente el pastel de coliflor, yo recordando lo que la Abuelita había hecho con lo de la famosa puerta negra, lo probé, no sin mis dudas al respecto pero lo hice,  que manjar tan delicioso, de hecho ahora la coliflor con queso parmesano o rellena es uno de mis platos favoritos.

De igual manera probé, el que supuestamente dicen es el "manjar de los dioses", el caviar, me comí casi un tarro, pero esta famosa delicia aún me sigue sabiendo a jabón, pero por lo menos ya le puedo decir a cualquiera porque el caviar no me gusta, porque me sabe a jabón.

EL EXORCISTA

 

El teatro del lugar donde vivíamos, había sido re-modelado, finas poltronas azules, pantalla cinemascope, sound round, tapizado de alfombra roja, luces fluorescentes en el piso, luces en los extremos de la silletería para avisar si todos los puestos estaban ocupados, entrada de lujo con cuenta personas y registradora, proveedores de gaseosas automático, bellas acomodadoras, baños con surtidor de jabón por presión y secador de manos por calor que se apagaba después de cierto tiempo, todo una “cuca” de teatro preparado para la ocasión.

Se iba a presentar nada más y nada menos que “EL EXORCISTA”.

Película no recomendada para cardíacos decían la marquesina, los recortes de prensa pegados de manera llamativa en las carteleras del teatro, contaban de un infarto allí, un desmayo allá, además de apariciones de fantasmas y extraños sucesos durante las presentaciones del film en todas las salas del mundo.

Para amenizar mas la cosa, la presentación tendría lugar a las 11:00 PM.

"Bueno gusanos nos vemos en la oficina a las 10 PM, para que nos enchiremos y vamos  por las "nenas", no sea que nos pase el bobo y nos birlen los asientos los tarados esos de T-20", dijo “El loco”

Permítanme traducir lo que significa semejante alocución tan breve como sustanciosa.

“Gusanos” era el cariñoso tratamiento que nos dábamos entre nosotros, los miembros, si cariñoso es el nombre que aplica aquí, éramos fieles miembros del “Mini Yumbo”, patota o pandilla que llaman ahora y que tenía su base de operaciones en la “oficina” , o lo que es lo mismo decir en la esquina inferior izquierda del parque,, donde nos reunimos a ver pasar a las "sardinas o nenas" e intimidar a uno que otro con nuestra presencia hippiesca, o enchirada. 

Como toda pandilla o patota que se respete teníamos a nuestros rivales, los T-20, que se oponían a que los “bonitos” que era la otra forma en que nos conocían, nos adueñáramos del territorio y con ello del botín más sustancioso, las chicas o “nenas” más bonitas del barrio y debimos llegar antes que el bobo o reloj diera la hora de entrada.

Las "nenas" eran las compañeras del Mini -Yumbo, de la cual por regla de constitución obligaba que por cada miembro masculino se tenía que vincular inmediatamente un miembro femenino, ambos debían ser aprobados por unanimidad, sabia regla que impedía que terminaras des-programado y sin pareja en un eventual encuentro o baile.

Pero sigamos con el cuento.

Ya estamos todos listos, y con algarabía y bullicio entramos al teatro llenando varias filas del teatro, pues el grupo era grandecito, si eres imaginativo , yo creo que, si, sino no estuvieras leyendo esto, te debes haber formado la idea de que el 20 de La T , tenía que ver con algo, si todo era por parejas ya tendrás una dimensión del cuento y como nosotros somos los rivales.

 A ti que te parece, que como podría estar el teatro?.

La cosa parecía una final del campeonato de fútbol, con la barras bravas a cada lado, ofensas van , ofensas vienen, Heyyy care-loco, si tanto te gusta la sardina , págale pieza, gritaba uno, una cubeta de crispetas vuela por los aires, acompañada de un vaso con gaseosa, los "chitos" están a la orden del día pero no como alimento sino como proyectiles.

Bueno pero aquí estábamos era para ver el “EXORCISTA”, ya la luces se están apagando y la trama empezó, la película maliciosamente hecha de noche, con fondos oscuros mas las propaganda y el clima, nos tenía con la adrenalina a 80 y peso, cuando empieza el cuento de la niña esa, haciendo cosas impúdicas con un Cristo, a escupir cosas verdes y darse tortazos contra el techo, decir palabras obscenas y girarle la cabeza como un ventilador a estas alturas del cuento, la cara de monstruito no le daba un aspecto muy presentable que digamos, mi compañera de turno me tenía clavadas las uñas hasta los huesos, no se encaramaba encima porque los butacos eran pequeños, yo sentía que un sudor frío me estaba bajando por la espalda, en la sala se oía, un HAAAYYY, UUUUUYYYYY, todas exclamaciones como si estuviéramos en una montaña rusa de sensaciones y terrores.

Por fin se encendieron las luces, y descansamos todos que teníamos los músculos como cuerdas de guitarra y los pelos de punta.

El “EXORCITA“ no era ningún cuento chino, tenía su dosis de terror bien administrada.

Salimos a una noche oscura y cerrada para acabar de ajustar, comentando esto y aquello y la cosa en lugar de ayudar nos ponía cada vez más nervioso, pero nadie lo demostraba, para eso éramos los "duros".

Nos despedimos y cada uno para su casa.

Entro al cuarto que compartía con la Abuelita y como todas los noches, prendo el radio de transistores a bajo volumen y me acuesto, al poco rato ya estoy dormido y dejé el radio prendido.

Seguramente este elemento perturbador despertó a la Abuelita que tenía oído de “tísico” y fue a mi cama tratando de apagar el suso dicho, va y me pone la mano en la cara, UUUYYYYY” dijo yo, ya me llevo la huesuda, HAYYYY” que pasó preguntó mas asustada que yo la Abuelita, y nos paramos los dos en medio del cuarto, temblando como hojas, cuál de los dos más asustado, les cuento que esa noche dormimos con la luz prendida, por si las moscas y fuera aparecerse por estos lares una niña poseída haciendo en nuestra casa sus primeros pinitos terroríficos.

FILOSOFANDO

FILOSOFANDO
Audio Relato (podcast)


Eran las doce de la noche...
Cuando el sol aún resplandecía...
los elefantes volaban de flor en flor...
Y ¡yo!, sentado en una piedra de madera...
leyendo un libro sin letras...
bajo la luz de un farol apagado...
¡seguí caminando!...
y me encontré un muerto bostezando...
así que saque mi pistola filosa y le empuñe una patada en el corazón...
Y el muerto aún con vida me grita...
¡HA! Sinverguenzón!!...

Y esta otra mijo, vulgarona pero enseña lo sinónimos, nunca se le va olvidar lo que es un sinónimo, que son palabras que significan lo mismo, haber empezaba a recitar

Permiso, paso entro o me introduzco
En este bar, café o cafezucho
Para enseñar, mostrar o demostrar
Todo tipo, clase o forma
De alfiler tijera, o aguja
Para tejer, bordar o zurcir
Trajes, atuendos o vestidos.

Entra, pase, o introduzca se
En este bar, café o cafezucho,
Enséñenos, muéstrenos o demuéstrenos
Sus tipos clase o formas
De alfileres, tijeras o agujas
Bellaco, mala nacido o malparido”

Al terminar me aclaró, mijo yo pienso que los sinónimos como tal no existen, esta es desde luego mi opinión muy personal, ya que aunque su significado es muy parecido, cada palabra tiene un rico significado propio y es que además depende de la ocasión gramatical que se esté usando. El mensaje claro llega, pero hay palabras que se ajustan más a lo que se quiere decir por ejemplo la palabra MALO aplicado a un objeto todo mundo lo entiende pero malo tiene un connotación de maldad algo que es típicamente humano para un objeto se diría defectuoso o averiado, palabras que desde luego no se aplican a un humano, pues los humanos no nos averiamos, nos enfermamos , los aparatos se dañan, no se enferman.

Estrofas, refranes y retahílas se iban sucediendo en la cocina que se llenaba con el olor a pan caliente, que iba pasando yo muy comedidamente del horno a la canasta, con el interés claro de seguirla escuchando pero principalmente para poder clavarle el diente los exquisitos panes de la Abuelita recién hechos.

“Cuando bebes de un vaso le regalas la mayor riqueza,
Pues al vaciarlo le das la posibilidad de llenarse con un nuevo contenido.”

Hijo, esto quiere decir que hay momentos en la vida en que la mente no tienes nada, no te preocupes, porque la puedes llenar con cualquier cosa, sobre todo cuando en un momento de la vida, en que se te pierda el horizonte y creas que los has perdido todo, si ello llegara a suceder, Dios no quiera, recuerda que tienes ante ti un nuevo comienzo para hacer con él lo que quieras.”
Frases como estas eran las que la Abuelita usaba en su diario vivir, y riéndose de sí misma decía,

Filosofa de dos por cinco,
Arreglo ollas pitadoras,
Desvaro sartenes que estén fallando por manteca,
Enderezo entuertos,
Vendo locas preñadas,
No me quedó a desayunar sino hay arepa,
Y no me dejo enterrar en ataúdes con escupidera

El secreto, niño, de la vida, y bajando la voz para cautivar la atención del respetable público, es no tomarse uno mismo muy en serio,  me señala con su dedo algo torcido por la artritis, mirándose el dedo decía, hay mijo no se pueden dar consejos sobre rectitud y filosofía con algo tan torcido.

Mientras amasaba el pan recitaba...

Estando curro en su carro
Con Esguerra y con Chicorro
Dice Curro yo me escurro
Y en carro ve a Socorro
Y hacia el carro, corre Curro....

EL SUSTO

En una noche invernal como pocas veces se había presenciado en la Bella Villa, relámpagos, rayos y centellas caían por todas partes. En la televisión anunciaban que las vías estaban bloqueadas debido a derrumbes. Una vecina había visitado la casa y hablado con la Abuelita, llorando desconsoladamente porque su padre había salido de Manizales hacia Medellín y no habían tenido noticias de él. Temían que algo terrible le hubiera ocurrido.

"No te preocupes, mijita, Dios lo protegerá", trataba de animarla la Abuelita.

Cada persona que entraba a la casa se quejaba del barro que las lluvias estaban causando. Mientras cenábamos, se escuchaban malas noticias de todas partes debido a la ola invernal, como decía el comentarista.

"Está lloviendo a cántaros", comentó la Abuelita, "y mañana tendremos que subir a arreglar las tejas del patio, porque se está filtrando agua en la sala".

Nos fuimos a dormir, ya que al día siguiente debíamos levantarnos temprano para cumplir con nuestras obligaciones diarias. Como todas las noches, la Abuelita tomó su libro de cabecera y se puso a leer. Yo no sé a qué hora me quedé dormido.

En medio de la noche, me desperté con una urgente necesidad de ir al baño. Para no despertar a nadie, decidí ir por el corredor a oscuras. Me senté en el inodoro con la puerta entreabierta, tratando de aprovechar la tenue luz de la luna que se filtraba. Estaba sumido en mis pensamientos, adormilado y escuchando el estruendo del cielo, cuando de repente la puerta del baño se abrió y la Abuelita se sentó sobre mí. Me sorprendió la situación, pero traté de salir de ella de la forma más airosa posible. Me ubiqué en sus posaderas y la levanté sin verle la cara, aunque me imagino que debió haber sido una expresión de terror total. Ella salió del baño como si el diablo la persiguiera.


Al día siguiente, mientras contaba su experiencia, la Abuelita se reía a carcajadas de cómo había aguantado las ganas de volver al baño por el susto que todavía no se le había pasado.

EL RAMO DE ROSAS

Se acerca el cumpleaños de mi primera novia, y me he dado cuenta de que las mujeres me resultan muy cercanas en este momento de mi vida. Entre tantas que pasan, al menos quiero tener una, una docena para mí solo. Sin embargo, mi Abuelita me dice que no sea avaricioso.

Porque los hombres de esta casa parecen no conformarse con solo una?. A eso se le llama "el vicio del bobo", se sonríe entre reproche y complacencia. Nuestra sociedad es bastante hipócrita en estos asuntos, y uno, inmerso en ella, termina siéndolo también. No está bien que otros intenten seducir a tus familiares, pero está bien visto que tu hijo sea un mujeriego. La ley del embudo, "Lo estrecho para ti y lo ancho para mí". Pero, ¿qué se le va a hacer? Así es como estamos.

Bueno, el caso es que estábamos haciendo los preparativos para la fiesta de los quince años. Porque, se me olvidó mencionar, no era un cumpleaños cualquiera, eran nada más y nada menos que los QUINCE, con mayúsculas. Era la vecinita del frente y la hermana de uno de mis mejores amigos, así que no podía conformarme con cualquier cosa. Tenía que conseguir un buen vestido para el baile del vals. Por supuesto, el señor Strauss estaba invitado. Él no es solo un vecino, sino el señor que tuvo la ocurrencia de inventar en Viena un baile que se baila con muchas campanillas y que en nuestra sociedad se convirtió en una obligación. El vals de la fiesta de los quince, donde casi nadie lo baila bien, pero a todos nos toca: padres, hermanos, novios o amigos. Nadie se escapa de entrar al ruedo en medio de cientos de ojos expectantes y sudar la gota gorda con el temor de pisarle el vestido a la quinceañera, que también está hecha un manojo de nervios. Y para empeorar las cosas, está usando un vestido largo por primera vez y zapatos de tacón alto, cuando hasta ahora solo había jugado con los tacones de su mamá al jugar con sus muñecas. Está tan maquillada que parece más un revocado que un maquillaje adecuado. Además, tiene el pelo todo engominado y tirante. Pero, a pesar de todo, está feliz. No sé si es por la fiesta en sí o porque por fin terminó con el suplicio de ocho días de ensayos de peinados, probándose ropa y lavándose la cara, además de aprender a caminar con los famosos zapatos. Pero me distraje pensando en los sentimientos de las quinceañeras, un tema del cual los hombres nunca entenderemos mucho, al igual que otros aspectos de las mujeres que alegran nuestras vidas.

Bueno, volviendo al tema, a diferencia de ellas, lo nuestro era más sencillo: un buen vestido que ya había sido elegido, con unos zapatos de plataforma nuevos y un traje estilo bota campana. Salimos corriendo, mis amigos y yo, a la floristería "Jardín Kerledy". Después de todo, cualquier ramo de quinceañera respetable debería ser de allí. Fui a que me prepararan el ramo, ya que no podía llegar a la fiesta sin él. Era un elemento indispensable y como novio, tenía la responsabilidad de proporcionarlo sin falta. Después de mirar y mirar catálogos interminables, ya estaba todo decidido: un hermoso ramo de rosas.

La cumpleañera no merecía menos. Recuerden que los vecinos estaban al acecho. Cuando me entregaron la cuenta, casi me da un síncope. Ahí se quedaron todos mis ahorros. Pero finalmente, el trato se cerró y a más tardar a las 4:00 pm, el ramo debería estar en su casa.

Me apresuré a probarme el traje estilo bota campana, para asegurarme de que no surgieran contratiempos de última hora que me impidieran usarlo a las 4:00 pm. Justo cuando llegó el mensajero con el ramo, casi me desmayo. Era un miserable ramito de rosas rojas, casi marchitas, en un jarroncito que más parecía un vaso de agua. ¡Qué desastre de ramo! El famoso catálogo me hizo caer en el famoso dicho de mi tierra: "El que mucho escoge, lo peor se lleva".

Mis amigos me miraron sorprendidos y quedaron bien grabados en mis pupilas para siempre. Nadie podía creer lo que veían. Pero ya estaba hecho y había que aceptarlo. Nos dijimos: "Bueno, lo importante es la intención", tratando de paliar el momento incómodo.

Todos nos fuimos a vestir, pero no muy contentos, especialmente yo, el desafortunado. La verdad es que el entusiasmo se desvaneció por completo. Lo único que no quería era hacer el ridículo en esa fiesta. Pero como dicen, "al mal tiempo, buena cara". Así que me presenté en el lugar como un perro apaleado. Cuando mi suegra se acercó a mí, me felicitó y me dijo: "Te luciste, qué bonito regalo". Y no solo fue uno, sino dos. "Debes estar muy enamorado", dijo para toda la concurrencia. Todos me miraron sonrientes. Luego se acercó mi cuñado y exclamó: "¡Wow! Hermano, eres un genio. 

Qué detalle, con la cerecita encima". Yo no salía de mi asombro. ¿Qué estaba pasando? En ese momento, mi novia llegó y me dio un tremendo beso frente a todos. 

"Gracias, tus regalos son hermosos", me dijo. Yo estaba perplejo. Me tomó de la mano y me llevó junto al pastel. Había un ramo gigantesco que parecía ocupar media sala. El pequeño ramito estaba a un lado. En letras grandes se podía leer la dedicatoria: "El pequeño es como se ve mi corazón cuando no estás, y este es como me veo cuando estás junto a mí". ¡Vaya! Pensé para mí mismo. ¡Qué inspirado! ¿Pero qué había pasado? A través de la ventana de la sala de la casa de mi novia, vi a mis amigos, a mi tía Lucero y a un amigo levantando la mano en señal de victoria a mi abuelita. Parecía como si hubieran ganado el Tour de Francia, aunque no ganaron ninguna competencia, pero definitivamente conquistaron mi corazón. ¡Vaya abuelita que tengo!, pensé.iera, eran nada más y nada menos que los QUINCE, con mayúsculas. Era la vecinita del frente y la hermana de uno de mis mejores amigos, así que no podía conformarme con cualquier cosa. Tenía que conseguir un buen vestido para el baile del vals. Por supuesto, el señor Strauss estaba invitado. Él no es solo un vecino, sino el señor que tuvo la ocurrencia de inventar en Viena un baile que se baila con muchas campanillas y que en nuestra sociedad se convirtió en una obligación. El vals de la fiesta de los quince, donde casi nadie lo baila bien, pero a todos nos toca: padres, hermanos, novios o amigos. Nadie se escapa de entrar al ruedo en medio de cientos de ojos expectantes y sudar la gota gorda con el temor de pisarle el vestido a la quinceañera, que también está hecha un manojo de nervios. Y para empeorar las cosas, está usando un vestido largo por primera vez y zapatos de tacón alto, cuando hasta ahora solo había jugado con los tacones de su mamá al jugar con sus muñecas. Está tan maquillada que parece más un revocado que un maquillaje adecuado. Además, tiene el pelo todo engominado y tirante. Pero, a pesar de todo, está feliz. No sé si es por la fiesta en sí o porque por fin terminó con el suplicio de ocho días de ensayos de peinados, probándose ropa y lavándose la cara, además de aprender a caminar con los famosos zapatos. Pero me distraje pensando en los sentimientos de las quinceañeras, un tema del cual los hombres nunca entenderemos mucho, al igual que otros aspectos de las mujeres que alegran nuestras vidas.

Bueno, volviendo al tema, a diferencia de ellas, lo nuestro era más sencillo: un buen vestido que ya había sido elegido, con unos zapatos de plataforma nuevos y un traje estilo bota campana. Salimos corriendo, mis amigos y yo, a la floristería "Jardín Kerledy". Después de todo, cualquier ramo de quinceañera respetable debería ser de allí. Fui a que me prepararan el ramo, ya que no podía llegar a la fiesta sin él. Era un elemento indispensable y como novio, tenía la responsabilidad de proporcionarlo sin falta. Después de mirar y mirar catálogos interminables, ya estaba todo decidido: un hermoso ramo de rosas.

La cumpleañera no merecía menos. Recuerden que los vecinos estaban al acecho. Cuando me entregaron la cuenta, casi me da un síncope. Ahí se quedaron todos mis ahorros. Pero finalmente, el trato se cerró y a más tardar a las 4:00 pm, el ramo debería estar en su casa.

Me apresuré a probarme el traje estilo bota campana, para asegurarme de que no surgieran contratiempos de última hora que me impidieran usarlo a las 4:00 pm. Justo cuando llegó el mensajero con el ramo, casi me desmayo. Era un miserable ramito de rosas rojas, casi marchitas, en un jarroncito que más parecía un vaso de agua. ¡Qué desastre de ramo! El famoso catálogo me hizo caer en el famoso dicho de mi tierra: "El que mucho escoge, lo peor se lleva".

Mis amigos me miraron sorprendidos y quedaron bien grabados en mis pupilas para siempre. Nadie podía creer lo que veían. Pero ya estaba hecho y había que aceptarlo. Nos dijimos: "Bueno, lo importante es la intención", tratando de paliar el momento incómodo.

Todos nos fuimos a vestir, pero no muy contentos, especialmente yo, el desafortunado. La verdad es que el entusiasmo se desvaneció por completo. Lo único que no quería era hacer el ridículo en esa fiesta. Pero como dicen, "al mal tiempo, buena cara". Así que me presenté en el lugar como un perro apaleado. Cuando mi suegra se acercó a mí, me felicitó y me dijo: "Te luciste, qué bonito regalo". Y no solo fue uno, sino dos. "Debes estar muy enamorado", dijo para toda la concurrencia. 

Todos me miraron sonrientes. Luego se acercó mi cuñado y exclamó: "¡Wow! Hermano, eres un genio. Qué detalle, con la cerecita encima".

 Yo no salía de mi asombro. ¿Qué estaba pasando? En ese momento, mi novia llegó y me dio un tremendo beso frente a todos. "Gracias, tus regalos son hermosos", me dijo. Yo estaba perplejo. Me tomó de la mano y me llevó junto al pastel. 

Había un ramo gigantesco que parecía ocupar media sala. El pequeño ramito estaba a un lado. En letras grandes se podía leer la dedicatoria: "El pequeño es como se ve mi corazón cuando no estás, y este es como me veo cuando estás junto a mí".

 ¡Vaya! Pensé para mí mismo. ¡Qué inspirado! ¿Pero qué había pasado? A través de la ventana de la sala de la casa de mi novia, vi a mis amigos, a mi tía Lucero y a un amigo levantando la mano en señal de victoria a mi abuelita.

Parecía como si hubieran ganado el Tour de Francia, aunque no ganaron ninguna competencia, pero definitivamente conquistaron mi corazón. ¡Vaya abuelita que tengo!, pensé.